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Por qué las grandes empresas capacitan en competencias blandas

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¿Qué hace que una empresa sea exitosa y otra no? Los factores son diversos, pero una de las claves está en la capacitación. Muchas organizaciones han entendido que formar a su equipo en las habilidades blandas es un aspecto que se traduce en beneficios.

Las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) suelen enfocar su capacitación en temas como la calidad total, gestión de proyectos, finanzas, logística, inventario o tecnología, y no está mal.

Sin embargo, la realidad marca una pauta distinta. El impacto en los procesos de transformación empresarial es mayor cuando se capacita en competencias blandas como la comunicación, el liderazgo, la inteligencia emocional o la sinergia de equipos.

En este artículo queremos explicarte qué son y por qué son importantes las habilidades blandas y cuáles son las competencias blandas que tu Mipyme debería desarrollar.

Qué son las habilidades blandas

Conocidas también como soft skills, las habilidades blandas son aquellas que ayudan a una persona a relacionarse de mejor forma en su entorno laboral y a comunicarse eficientemente con los clientes.

Estas competencias o habilidades van desde la comunicación, liderazgo, la sinergia de equipos, hasta la inteligencia emocional o la gestión del tiempo.

Las habilidades duras se refieren a aquellas que se pueden reconocer fácilmente, por ejemplo, un título universitario o una certificación, dominar un idioma extranjero, operar una máquina, entre otros.

Mientras que las habilidades blandas están orientadas hacia lo subjetivo. Se le conoce también como habilidades sociales o interpersonales. En otras palabras, es la forma en la que interactúas con las personas de tu entorno, es decir, cómo te comunicas, cómo reaccionas ante algún conflicto o situaciones de estrés, o cómo una persona ejerce el liderazgo.

Importancia de las habilidades blandas

Un estudio de la Fundación Carnegie determinó que apenas el 15% del éxito en el trabajo viene de las capacidades técnicas y el conocimiento, mientras que el 85% tiene que ver con la forma en la que se gestionan las emociones y las habilidades sociales, o las competencias blandas.

Además, el 75% del éxito que un trabajador tenga a largo plazo dependerá del manejo de las habilidades blandas, de acuerdo con investigaciones del Instituto Internacional de Investigación de Stanford y la Fundación Carnegie Mellon.

De allí la importancia de capacitarse en estas competencias. Los encargados del departamento de Recursos Humanos de las grandes empresas valoran no solo los conocimientos propios del cargo al que aspira un colaborador, sino también cómo se relacionan en su entorno laboral, por ejemplo, en situaciones de conflictos, estrés o trabajo colaborativo.

Investigaciones de las universidades de Harvard, Boston y Michigan concluyeron que aquellos colaboradores que reciben capacitación en las competencias blandas son 12% más productivos que quienes no lo están.

Por eso, no basta con ser eficientes en el trabajo, mantener una actitud adaptativa también es igual de importante. Los empleadores toman en cuenta si el perfil del futuro trabajador podrá adaptarse al entorno laboral.

Habilidades blandas para las Mipymes

Una de las dificultades no solo en el ámbito laboral sino cotidiano es la falta de una comunicación efectiva. Comunicarse va más allá de transmitir un mensaje. En este proceso entran en juego varios factores como el contexto, la escucha activa, la asertividad, la empatía, entre otros.

Peter Drucker (1967) aseguró que un 60% de los problemas empresariales ocurren por una mala comunicación. En nuestra era digital esta tendencia parece continuar. Pese a que estamos hiperconectados, la comunicación no suele ser efectiva.

En este sentido, es de suma importancia capacitar tanto a líderes como colaboradores en el área de la comunicación para reducir conflictos, ser más empáticos, asertivos y ofrecer un feedback adecuado. Los resultados serán visibles en la productividad, la comunicación fluirá y el clima organizacional resultará favorable.

 Puedes tener la mejor idea de negocio para tu microempresa, pero si tu liderazgo no es el adecuado, el caos estará a la vista. Es cierto que muchos nacen con el don de liderar, pero los que no, pueden capacitarse para desarrollar al máximo esta competencia.

Un liderazgo efectivo permitirá crear valor en tu Mipyme, animar a tu equipo a trabajar con excelencia, motivarlos cuando es necesario o sabrás cómo actuar en situaciones de conflictos. Se debe recordar la premisa que dice que liderar es influir sobre las personas para lograr los resultados.

Daniel Goleman fue pionero sobre este tema y demostró su importancia en el éxito de las personas. El autor de numerosos libros define la inteligencia emocional como aquella “capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones”.

Cada día las empresas esperan que sus líderes y colaboradores tengan las habilidades básicas para gestionar e identificar sus propias emociones y la de los miembros del equipo.

Asimismo, aplicar la autoconciencia, motivación, empatía y las habilidades sociales en el ambiente de trabajo favorecerá a crear un mejor clima en tu empresa.

El Diccionario de la Real Academia Española (Drae) define la sinergia como la “acción de dos o más causas cuyo efecto es superior a la suma de los efectos individuales”.

Un equipo sinérgico es aquel donde todos sus integrantes aportan valor al trabajo desde su experiencia y conocimientos para lograr un objetivo en común.

La sinergia en equipo implica el manejo de la empatía, una adecuada gestión de equipos, la comunicación y la escucha activa, así como un alto grado de motivación y responsabilidad.

Hoy se entiende que los cambios en las empresas, las innovaciones y la mejora de la productividad es consecuencia de la gestión de equipos de personas y nunca producto del desempeño individual.

En un mundo hiperconectado, gestionar el tiempo se ha convertido en toda una odisea. Notificaciones del móvil, redes sociales, entre otras distracciones podrían afectar la concentración de los colaboradores o líderes y, por ende, la productividad.

Hacer una tarea en un tiempo establecido requiere de planificación, saber identificar las prioridades y aprender a delegar. Administrar el tiempo no solo aumenta la productividad, sino también ayuda a reducir el estrés, puesto que al enfocarse en las tareas planificadas se puede lograr un equilibrio entre lo laboral y lo personal.

Las grandes empresas han entendido el valor agregado de incorporar las habilidades blandas en sus actividades cotidianas y cómo estas impactan positivamente al crecimiento de su negocio.

Las Mipymes deben tomar el ejemplo de esta acción e incorporar la capacitación en competencias blandas si su propósito es crecer y mantenerse en un mercado competitivo.

Alnahir Alvarez | Gerente Formacion Smart

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